Yo, al igual que muchos de los que hablan por ahí, no tengo ni idea de lo que digo. Es decir, voy a hablar de una cosa, pero ni he investigado mucho ni lo haré a pesar de exponer mi opinión al público. Así que me dejo llevar por las masas, pero yo, a diferencia de algunos, al menos lo dejo bien clarito de antemano.
Este texto que anda circulando por Internet a la velocidad de la luz (como no podía ser menos ni más) viene cargadito de polémica. Es el famoso Manifiesto. Yo lo marcaría más adecuadamente como Manifiesto Pirata.
Yo, como primer y único fiel conocido del desconocido "pensamiento natural", tengo como primera obligación dudar de todo, pero como segunda, apoyar siempre la libertad y el realismo (qué fácil se resume lo que aún nunca se ha explicado). Así que vamos con lo primero.
Para empezar, no tengo ni idea de dónde salen estas ideas. Bien podría ser de los mismos que lanzan las opuestas por lo que a mi respecta. Sería extremo, pero no original (véase la película The Matrix, sin ir más lejos). Dicen que se han formado a partir de las aportaciones de mucha gente. Bueno... Supongo que me lo tendré que creer. En cualquier caso me es indiferente de dónde venga, pues nunca lo averiguaré. Respecto al contenido he de decir que no me termina de convencer. Me parece demasiado radical y desviado del tema que se toca. Por otra parte he leído en otros sitios que ni está tan claro como lo pintan estos ni las cosas son como creen. Pero claro, de nuevo me encuentro con que no hay una fuente fiable de todo esto. No me queda más que atenerme al solipsismo y pensar por mi mismo lo que es correcto.
Bueno. No quiero ahora entrar en los muchos detalles que conforman mi modo de pensar pues sería aburrido y no se entendería, pero procuraré dar las pistas adecuadas para entender cómo llego a las conclusiones que llego.
Primero hay que observar la situación actual. La SGAE cobrando por los derechos de autor y los piratas presuntamente robando las obras.
Pues yo lo veo de la siguiente manera, y permitidme que no me extienda demasiado en las explicaciones. Para empezar, no sé quiénes son los de la SGAE. No tengo ni idea de a dónde va el dinero que cobran. Sin embargo sí que conozco a los artistas que supuestamente se benefician de ello y a algunos que no. ¿Cuál es la diferencia entre unos y otros? Ninugna. Ni los afiliados ni los que no ven un duro por la pasta que cobra la SGAE. ¿A dónde va? No lo sé. Tampoco me importa. Lo que me importa es que unas personas que no conozco dicen dar un servicio que no dan.
Por el otro lado están los piratas. Analicemos detenidamente el principio pirata. Si no hay beneficio económico, no hay delito. Podemos estar o no de acuerdo, pero la cosa queda muy clara cuando aumntamos la escala. Ejemplo: Una gacela pirata cualquiera (no olvidemos el título del blog) coge su mp3 y se baja una canción de Internet (con lo que cuesta pillar wifi en la sabana...). Se va al río con sus amigas gacelas y escucha esa canción con ellas. Las otras gacelas deciden que les gusta la canción y se la bajan también. Quizá alguna incluso la compre. Si no hubiera habido piratería quizá esa canción ni se hubiera escuchado. Punto para el que permita a las gacelas piratas bajarse la canción sin pena.
Pero ahora viene la manada de elefantes con sus trajes de Armani y sus coches Jaguar. Se bajan la canción y se van al río. Allí prometen a unos tapires que les pagarán con un par de plátanos si les venden las canciones a las gacelas del río. Las gacelas son gilipollas en su mayoría, así que algunas las compran y otras no. Por supuesto a un precio menos que en la tienda oficial.
Terminada la transacción, los elefantes pisotean a los tapires y se quedan con todo.
Además, por si fuera poco, a los pocos días los mp3s de las gacelas que compraron la canción dejan de funcionar.
¿Quién es el pirata aquí? ¿La gacela que no obtuvo ningún beneficio por compartir una canción o el elefante que obtuvo beneficios económicos del 100% y además le jodió la vida aún más a los tapires que ya ni tenían qué comer?
Si has dudado la respuesta, lo siento, piensas como la SGAE.
La piratería no está en Internet. Quieren hacernos creer que nosotros somos los malos, pero en realidad ni la SGAE (que sólo son unos zebras ignorantes de su entorno, buscando el beneficio egoísta) ni los piratas que bajamos canciones de la red lo somos. Son las mafias que piratean no sólo canciones, sino todo tipo de tecnologías, y nos las venden como productos iguales o sucedáneos. Mafias que atentan contra todos los derechos conocidos y que nadie más que la policía persigue. La SGAE no es más que un feudo recaudador de diezmos. Mientras tanto, los verdaderos piratas siguen matando y violando derechos. Poniendo el top manta cada semana en el rastro y cada día en el metro. Haciendo gente miserable y trabajos indgnos y rara vez remunerados.
Y esto es la versión resumida, señores. ¿Hasta dónde llega la madriguera de conejo? Hay días que ni siquiera quiero saberlo.
Para todo lo demás y porque es bien cierto que la libertad de expresión es vital y que no sólo es que no deban, sino que no pueden parar el libre intercambio de datos, os dejo el manifiesto para que lo leáis detenidamente (una vez más si hace falta) y reflexionéis sobre lo que puede ser verdad y lo que puede ser exagerado, así como lo que realmente falta en todo este asunto de la piratería.
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.